Brontez Purnell: algodón de azúcar para días lluviosos

La obra literaria de Brontez Purnell es un patchwork refulgente en el que, hilada con la potente hebra de los márgenes (sexuales, sociales y emocionales), se conforma una pieza esplendorosa, punzante e incómoda a base de viñetas vivas y honestas de un arrojo rutilante. Punteadas por lentejuelas de humor y plegadas al bies de la norma, las tres novelas (solo una traducida al español: "Johnny, ¿me querrías si la tuviera más grande?") y la recopilación ilustrada firmadas por Brontez Purnell son la plasmación de aquel deseo transformado en verso de la poetisa y activista negra Nikki Giovanni: atrapar una imagen tridimensional en una superficie unidimensional. Retratar todas las esquinas de la vida en un trozo de papel. Alumbrar en la tormenta.

Cuando Brontez Purnell llegó a California en 2001 todavía no había cumplido los veinte años. Atrás dejaba un pequeño pueblo del norte de Alabama bañado por el río Tennessee en el que pensaba que no había más gente en el mundo como él: gay (homosexual old-school, como apostilla), negro y raro. Por delante le esperaba un estado dorado en el que la comunidad punk y el espíritu del DIY (do it yourself) se embridaban con el movimiento queer sin las reticencias de años pasados. A pesar de que según el escritor Liam Warfield ambas corrientes siempre habían sido compañeras de viaje.

Brontez Purnell Escritor
Anti-pleasure Dissertation © Cortesía de Brontez Purnell.

Pero el autor de «Johnny, ¿me querrías si la tuviera más grande?» también topó con una escena que reverberando desde Washington impactó en el recién llegado. El movimiento artístico y político Riot Grrrl macerado en el caldo de cultivo de la tercera ola del feminismo supuso para el joven muchacho sureño una suerte de revelación añadida a lo que podía experimentar en primera persona en los garajes, garitos y locales de California. Había más gente como él. No estaba solo. Y, encuentro con Kathleen Hanna mediante (Brontez le envió una fotografía a la fundadora de Bikini Kill que la cantante y activista utilizó como marcapáginas durante mucho tiempo), la explosión creativa del responsable de «100 boyfriends» ya no cesó.

Brontez Purnell: you made us gays

Autor de un fanzine mítico («Fag School»), integrante y bailarín del grupo Gravy Train!!!! (con el alias de Junx), compositor y artífice de la banda «The Younger Lovers«, fundador de la Brontez Purnell Dance Company y artista audiovisual responsable del documental en torno al bailarín Ed Mock («Unstoppable Feat: The Dances of Ed Mock», 2018), Brontez Purnell alimenta su arte con una variada dieta de disciplinas.

El apasionante mundo de Brontez Purnell
Carnival © Cortesía de Brontez Purnell.

Eres un artista multidisciplinar pero, ¿sería correcto afirmar que todo empezó con tus fanzines? ¿Estás de acuerdo con ese lema popular: «Haz un fanzine, comienza una revolución»?

OH YEAH!!!! ¡Creo fervientemente que el espíritu del Do It Yourself salvó toda mi puta vida cuando era joven! Pero con el tiempo también me he dado cuenta de que cuando me lancé a hacer fanzines en los años 90 pensaba que iba a cambiar el mundo. Aunque en realidad solo estaba cambiando la parcela de mundo que me rodeaba. No obstante, ahora estoy convencido de que cambiar lo más inmediato causa un impacto mucho mayor.


¿Qué significó dejar Triana (Alabama) en el sureste de los EE.UU. y afincarte en Oakland (California) en plena Costa Oeste?

La verdad es que fue muy embriagador. Pasé de ser un chico que estaba todo el día sentado en su habitación de un pueblo muy pequeño a vivir en un almacén con otros 20 punks. De repente estaba consumiendo drogas, tocando rock and roll y follando con chicos. Pensaba que estaba siendo el marica más afortunado del mundo. No podía creer que me estuviese ocurriendo todo eso a mí.

Brontez Purnell writer
Rebel girl © Cortesía de Brontez Purnell.

¿Cómo sabes si cuando te asalta una idea va a acabar plasmada como una coreografía, como un escrito o como una narración audiovisual?

Realmente nunca se «sabe». He pensado seriamente que lo que hago es establecer un juego con las palabras, los movimientos o los monólogos hasta que van tomando forma frente a mí. Ahí es cuando lo sé. El arte es un niño: no puedes decirle qué es lo que debe ser. Él te va a decir lo que va a ser.

«La escritura es una forma bidimensional que usa letanías de experiencia para transmitir sentimientos. A veces tengo que detenerme y reparar en cómo escribir de una determinada manera para poder reflejar mi experiencia»

“Johnny, ¿me querrías si la tuviera más grande?” (2015; Temas de Hoy, 2019) es de momento tu único libro traducido al español. La novela contiene una frase en el capitulo «Diario de gira: Denver» que puede entenderse como toda una declaración de intenciones: «No estoy loco -me dije-, estoy escribiendo mi libro» ¿Crees en el poder curativo de la literatura?

¡Sí, totalmente! A medida que escribo más y más me asalta la necesidad de rendirme a la gravedad de la escritura. La escritura es una forma bidimensional que usa letanías de experiencia para transmitir sentimientos. A veces tengo que detenerme y reparar en cómo escribir de una determinada manera para poder reflejar mi experiencia. Por lo general, los sentimientos envueltos en esa invocación nunca aparecen solos sino que son varios los que se ejecutan a la vez de manera simultánea.

Brontez Purnell autor
I like fucking © Cortesía de Brontez Purnell.

”100 Boyfriends” (MCD x FSGO, 2021) es tu primer libro publicado por una gran editorial en EE.UU. ¿Cómo has experimentado el cambio de la autoedición o la edición en pequeñas editoriales a pasar a ser publicado por una empresa más grande? ¿Crees que este cambio ha llegado cuando estás viviendo un momento de mayor reflexión en tu arte?

Estoy muy agradecido, sin duda. Ahora puedo permitirme hacer pausas. Tomármelo con calma. He estado escribiendo en modo supervivencia durante mucho tiempo y cuando llevas años así a nadie le importan los «errores». Ese estado ya ha quedado atrás. He abandonado el modo supervivencia. A veces noto cómo miro fijamente durante mucho tiempo las páginas que he escrito. Es algo que me marea. Pero me encanta haber podido evolucionar hacia esta nueva etapa.

Entrevista a Brontez Purnell
This is not a test © Cortesía de Brontez Purnell.

¿Cómo gestionas tu relación con las redes sociales? ¿Es una relación de amor? ¿De odio? ¿Las cosas positivas superan a las negativas?

Las redes sociales son básicamente un vehículo extraordinario para generar «mierda» y solo por eso ya se justifica el precio a pagar. Nunca dejaré atrás mi relación tóxica con las redes sociales. Las amo demasiado.

The Riot Prrrnl Manifesto


Portada Johnny, ¿me querrías si la tuviera más grande?

Johnny, ¿me querrías si la tuviera más grande?

(2015; Temas de hoy, 2019)

Trasunto de lo que las personas de habla inglesa denominan memoir (lo que vendría a ser una autobiografía: en este caso sin pocas concesiones al radical makeover de la belleza ficcionada) y dispuesto como una suerte de diario de un joven chaval negro homosexual que sobrevive quemando trabajos poco remunerados y encadenando encuentros sexuales en el epicentro de la costa Oeste de los EE.UU, «Johnny, ¿me querrías si la tuviera más grande?» es la punta de lanza de la escritura descarnada, tierna y (contra todo cliché) divertida de Brontez Purnell.

Además de ser el embrión de su novela “100 Boyfriends”100 amantes a mis espaldas / y a sus espaldas 100 más«, escribe el protagonista en un poema sobre sexo que le encargan como ejercicio de escritura) y a pesar de la crudeza (o tal vez gracias a ello) con la que Brontez Purnell desenmascara en esta novela a la opresión capitalista, la vigencia del racismo, la toxicidad del patriarcado y la indolencia de la cultura gay burguesa, «Johnny, ¿me querrías si la tuviera más grande?» es un canto descomunal a la emoción de ser amado. Una melodía pegadiza en cuyas letras vamos a encontrarnos mucho sexo, muchas drogas y punk. Mucho punk. Ecualizado a la perfección por la magnífica traducción de Juan Trejo.


Portada 100 Boysfriends

100 Boyfriends

(MCD x FSGO, 2021)

24 historias articuladas en tres actos y un epílogo. 24 explosiones de amor y sexo entre hombres que desarman, a base de honestidad y valentía, al ejército de la pulcritud biempensante y lo políticamente correcto. El escritor bailarín une, a chorretadas y sin miedo, la línea de puntos de los recuerdos de las relaciones pasadas. Mezclando relatos sicalípticos con odas a los amantes perdidos y manifiestos contra la soledad.

«100 Boyfriends» juega en las grandes ligas. De hecho, acaba de ser nominado al Lambda Literary Award 2022 en la categoría de ficción. Pero no pierde el espíritu de ir avanzando con toques directos y cortos, sin barroquismos ni filigranas, hacia el área rival del desasosiego. Y es que, tal y como nos entona Brontez Purnell en esta gran obra, todos llevamos el equipaje de nuestras relaciones anteriores que a su vez transportan el suyo en una coreografía fantasmal proyectada en la memoria.


Portada Since I Laid My Burden Down

Since I laid my burden down

(2017; Cipher Press, 2021)

Hay que poseer un pulso muy firme para armar una novela sobre la pérdida, las luchas interiores y los fracasos sin regodearse en el drama y sin utilizar recursos evasivos (ya sean lingüísticos o narrativos). Y Brontez Purnell no solo sale victorioso del empeño sino que es capaz de firmar una obra -corta en extensión y larga en la memoria del lector- que perimetra esa sensación de deambular contracorriente que nos asalta (a muchos) en algún momento de nuestras vidas.

Con «Since I laid my burden down» Brontez Purnell ganó el Whiting Award de ficción en 2018, consagrando así (con reconocimiento oficial) la voz endiabladamente sensual y magistralmente incómoda de un talentoso escritor que aquí proyecta su voz en DeShawn: un hombre negro y homosexual de Alabama que vive en San Francisco y que tiene que volver a la tierra de su infancia para asistir al funeral de su tío. Alternando idas y venidas temporales presenciamos con una claridad pasmosa las entrañas de una persona que en su particular revuelta nos devuelve la medida universal de nuestras batallas. Impactante.


Portada The Cruising Diaries

The cruising diaries (expanded edition)

(2014; Silver Sprocket, 2020)

Juntando un puñado de historias aparecidas en la sección «Cruising reviews» de su fanzine Fag School y encargando las ilustraciones a su amiga escritora, dibujante y humorista Janelle Hessig (curtida en la cultura de la autoedición y el trazo underground), Brontez Purnell firma un lacerante artefacto de culto que bajo la apariencia de dietario del despertar erótico de un chico gay (o homosexual o queer) entreteje agudas reflexiones sobre el sexo y su importancia en nuestras vidas con gran generosidad de detalles, de manera directa y, para según qué estratos, perturbadora.

Horneado con el calor adecuado de la inmediatez y salpimentado con la estética corrosivamente dulce de su ilustradora, «The cruising diaries» retrata la precocidad sexual y rastrea el código fuente de la juventud («solo me gustas porque eres joven y tienes grandes labios» le dicen al protagonista) en un híbrido de relato corto fragmentado y novela gráfica emocionalmente contundente. En el que igual caben toneladas de risas como teorías de gran peso conceptual (por ejemplo, la del «big dick privilege«).


Amplificando a Brontez

Seleccionamos 5 temazos donde pop y punk colisionan en una tormenta perfecta de ruido auspiciada por el autor de «Johnny, ¿me querrías si la tuviera más grande?» Ya sea invocada con su propio nombre o desatada por su grupo The Younger Lovers:

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  • Janelle Hessing | Web
  • Temas de Hoy | Web
  • Imagen de cabecera: New Radio © Cortesía de Brontez Purnell.

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